Tras más de un mes de movilizaciones, la “revolución pingüina,” convulsionó al país; le dio a Chile un verdadero remezón. Pese a la inconformidad de los secundarios con la respuesta de la autoridad, los mayores coincidían en que los logros de su movimiento no tenían precedentes en las décadas anteriores: la instalación de un Consejo Asesor Presidencial para la Calidad de la Educación en Chile era una oportunidad única para debatir temas que habían quedado relegados.
Peña y Lillo, M. (2009). “Por lo menos nos dieron las ganas de luchar”. Nomadías, (9). Recuperado a partir de https://revistateoriadelarte.uchile.cl/index.php/NO/article/view/12315